Prevención

¿Cuál es la importancia de lavarse correctamente las manos?

En el día a día nuestras manos conviven con bacterias que pueden producir infecciones en nuestro cuerpo. En la nota, el jefe del Departamento de Infectología, Control y Prevención de Infecciones de OSEP explica cómo evitar enfermedades lavando y desinfectando las manos.

  • Antonella Prospitti
  • DiarioSalud.com
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Las manos son las partes del cuerpo con mayor exposición al entorno. Se utilizan para actividades de la vida diaria como limpiar, comer y en actividades contaminantes como la higiene personal, la limpieza de los niños en el baño, el contacto con superficies altamente palpadas como puertas, picaportes, etc.

Es por ello que el lavado de manos permite la remoción de toda suciedad acumulada luego de las situaciones cotidianas, evitando que las mismas actúen como vehículo en la trasmisión de microorganismos con la capacidad para enfermar. De acuerdo con Claudio Amadio, médico especialista en Infectología y jefe del Departamento de Infectología, Control y Prevención de Infecciones de OSEP (Mat. 9137), con el lavado de manos se evitan enfermedades como la gastroenteritis, la gripe, la cólera, las infecciones en la piel y las infecciones respiratorias en general. Además, se previene el contagio de cólera, salmonelosis y gripe, entre otras infecciones.

“Debe tenerse en cuenta, que cada día nos encontramos con bacterias que son más resistentes a los antibióticos por su consumo abusivo y estas bacterias llamadas ‘multirresistentes’ pueden trasmitirse por las manos sucias y quedar en el cuerpo sin provocar infecciones. Este fenómeno denominado colonización es frecuente y en algunas personas con alteración en sus defensas pueden provocar infecciones”, explicó el especialista.

Entre los momentos más importantes para lavar las manos, el médico señaló:

  • Previo a las comidas;
  • Luego de defecar y/u orinar;
  • Luego de cambios de pañales o cuando se asiste a otra persona en tareas de higiene personal;
  • Luego de tocar mascotas;
  • Al retorno al Domicilio, luego de una jornada fuera de casa;
  • Cuando se visitan enfermos en el hospital, antes del contacto con el enfermo y a la salida de su habitación;
  • Antes de realizar una curación de heridas;
  • Otros.

Además, la Organización Mundial de la Salud indica la técnica conveniente para el correcto lavado de manos:

Sumado a lo anterior, el infectólogo manifestó que para la limpieza y desinfección de manos se debe tener en consideración la utilización de jabones comunes de tocador y no de jabones con desinfectantes (ya que no es necesario este tipo de productos en relaciones a las actividades de la vida diaria); el cumplimiento de la técnica mencionada con el objetivo de lavar todas las áreas de la mano; el cumplimiento del tiempo de exposición del jabón o del alcohol, haciendo énfasis en la fricción entre las manos para lograr una mayor remoción de la suciedad; la no utilización de cepillos para uñas si estas están bien cortadas y con buena técnica; la utilización de soluciones alcohólicas al 70% (porque posee mayor poder desinfectante que el alcohol al 96%, ya que éste último a contener menos agua [menos diluido] se evapora con más rapidez y los gérmenes pueden sobrevivir) y la utilización de desinfectantes que contengan emolientes o principios activos que cuiden la piel (para reducir el riesgo de irritación).

¿El jabón per se es suficiente o debe combinarse con desinfectantes?

Consultado sobre la efectividad del jabón para desinfectar, Amadio expresó que el lavado de manos con jabón permite la remoción de la suciedad sobre la superficie de las manos, es decir, la limpieza, pero no la desinfección. Por ello, indicó que la utilización de soluciones desinfectantes como el alcohol en gel “es un hábito que todos debemos adquirir”: “Incluso si las manos se encuentran visiblemente limpias, podrá utilizarse solo alcohol en gel de manera reiterada para su higiene sin necesidad del lavado previo con jabón. Esto facilita la adherencia a la higiene y lo hace accesible a todos”, añadió.

En ese sentido, la reconocida Clínica Mayo apunta cómo se debe utilizar este producto:

  • Aplica el producto en gel en la palma de la mano. Revisa la etiqueta para averiguar la cantidad apropiada;
  • Frotate las manos;
  • Frota el gel sobre todas las superficies de tus manos y dedos hasta que tus manos estén secas.

Si voy al río o a la pileta y me llevo algo a la boca o los ojos sin lavarme las manos como corresponde, ¿Sigo teniendo el mismo riesgo que el resto que no se lava las manos, más allá de haberse sumergido en agua?

Según el jefe del Departamento de Infectología, Control y Prevención de Infecciones de OSEP, el agua de ríos o de piletas de natación es agua contaminada, las cuales no son aptas para consumo ni para realizar el lavado de manos. Sin embargo, aclaró que si la piel está sana el riesgo de contraer infecciones a través de esta vía y por los ojos es baja. “Siempre se debe sumergir con los ojos y la boca cerrados para disminuir la exposición”, sentenció. Y continuó: “Luego de realizar estas actividades acuáticas recreativas, debe ducharse con jabón de tocador para eliminar cualquier contaminante”.

Concientización constante desde OSEP

Finalmente, el profesional contó que desde OSEP trabajan en campañas de concientización sobre el lavado de manos y capacitación constante de los profesionales. También refirió a las políticas y procedimientos que pondera este accionar, narrando que realizan mediciones periódicas del consumo de alcohol gel en los hospitales de la obra y que sus trabajadores adhieren al correcto lavado de manos.

El lavado de manos permite la remoción de toda suciedad acumulada luego de las situaciones cotidianas, evitando que las mismas actúen como vehículo en la trasmisión de microorganismos con la capacidad para enfermar. De acuerdo con Claudio Amadio, médico especialista en Infectología y jefe del Departamento de Infectología, Control y Prevención de Infecciones de OSEP (Mat. 9137), con el lavado de manos se evitan enfermedades como la gastroenteritis, la gripe, la cólera, las infecciones en la piel y las infecciones respiratorias en general. Además, se previene el contagio de cólera, salmonelosis y gripe, entre otras infecciones.

“Debe tenerse en cuenta, que cada día nos encontramos con bacterias que son más resistentes a los antibióticos por su consumo abusivo y estas bacterias llamadas ‘multirresistentes’ pueden trasmitirse por las manos sucias y quedar en el cuerpo sin provocar infecciones. Este fenómeno denominado colonización es frecuente y en algunas personas con alteración en sus defensas pueden provocar infecciones”, explicó el especialista.

Entre los momentos más importantes para lavar las manos, el médico señaló:
• Previo a las comidas;
• Luego de defecar y/u orinar;
• Luego de cambios de pañales o cuando se asiste a otra persona en tareas de higiene personal;
• Luego de tocar mascotas;
• Al retorno al Domicilio, luego de una jornada fuera de casa;
• Cuando se visitan enfermos en el hospital, antes del contacto con el enfermo y a la salida de su habitación;
• Antes de realizar una curación de heridas;
• Otros.

Más información, en la nota.

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